“¿También nuestras niñas? ¡Ya está bien de manadas!”

¿También nuestras niñas?

 

De nuevo tenemos una escandalosa sentencia sobre una violación en grupo y una gran ola de indignación recorre nuestro país. Ésta es aún peor, porque si la víctima de Pamplona era casi una menor, con tan solo 18 años, la de Manresa es una niña de 14 de años. Y también es aún más indignante porque, ya con el antecedente de la sentencia del Supremo de este verano, dejando claro que los integrantes de “la manada” de los San Fermines fueron autores de “agresiones sexuales”, un tribunal insiste en la injusticia machista de sentenciar que seis hombres de 16 a 29 y otro de 39 que violan a una niña no han cometido agresión sexual. Es decir que, contra toda evidencia y sentido común, no la han violado.

violencia machista en SevillaNo podemos seguir permitiendo que los tribunales se acojan a la figura del “abuso sexual” para aligerar las penas de los violadores. ¿También nuestras niñas pueden ser violadas por estar inconscientes- da igual la causa- y no decir no? ¿Hace falta que una niña diga no o que oponga resistencia y que la apaleen – o la maten- para que una violación sea una violación? No hay sentido común en nuestra justicia. A la gran mayoría de las mujeres y a una buena parte de los hombres de este país no nos cabe duda de que fue la repugnante violación repetida de una niña.

Urge la reforma legal del código penal para eliminar el “abuso sexual” y que todo lo que no sea un “sí “, expresado claramente, sea un “no”. Para que no quepan las interpretaciones torcidas a favor de los agresores y que caigan sobre ellos las más duras condenas. Pero ¿También nuestras niñas? Pensémoslo: en un caso consentido, ¿el “sí” de una niña a un adulto es válido? Nosotras creemos que no, debería ser igualmente un “no”. No fue el caso de Manresa, ella apenas tenía consciencia y, ante la primera agresión, quedó inconsciente. Y el tribunal, sabiéndolo, sentencia que como no dijo no, ni se opuso, consintió. ¡Qué desatino! ¡Qué gran injusticia! ¡Qué agresión contra todas las mujeres y contra nuestras niñas!

miedo y silencioLa reforma legal evitará este tipo de sentencia, pero no basta. Hace falta un proyecto integral, convencido, decidido y eficaz, para erradicar todas las violencias contra las mujeres y para hacerlo sin violentar su dignidad y su libertad. Y hace falta darle la vuelta a los valores de nuestra sociedad, para feminizarla, empoderar a las mujeres y universalizar los cuidados; el primero de ellos que nadie permita y consienta ninguna agresión machista, sin paliativos.

En EQUO estamos convencidas de que la transformación feminista de la sociedad es indisoluble de una transición ecológica de la economía y la política con justicia social. No debemos olvidar que el 70% de las personas pobres en el mundo son mujeres y que esa pobreza está vinculada a un modelo económico y social que invisibiliza, al mismo tiempo, la explotación depredadora de la Naturaleza y el trabajo reproductor y de cuidados que realizan las mujeres mayoritariamente. Parafraseando el título de una obra de Alicia Puleo, es imprescindible el “ecofeminismo para otro mundo posible”.

Es hora de volver a llenar las calles de Sevilla como ya lo hicimos. ¡Que nadie se quede en casa! Y que resuenen con estruendo, en toda la ciudad, nuestras voces proclamando “No fue abuso, fue violación”.

 

Concha San Martín y Menty Andrés.

Candidatas al Senado y al Congreso, respectivamente, por Más País- Equo.

 

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